Elegir un equipo de clima no tiene por qué ser complicado.
Lo importante es fijarte en tres cosas:
Que no gaste tanta luz: Para eso, busca que en la etiqueta diga “ahorro de energía” o “alta eficiencia”, entre más eficiente sea el equipo, menos pagas de luz o gas.
El tamaño sí importa:
- Equipo chico: trabaja de más y no enfría bien.
- Equipo grande: se prende y apaga seguido y gasta más.
El tamaño correcto ahorra energía y mejora el confort.

Que tenga la potencia adecuada para tu espacio: Dile a quien te asesora qué es lo que quieres climatizar (recámara, sala, casa completa, oficina o local) y qué tan grande es; si el equipo es muy pequeño, se va a forzar y no va a enfriar o calentar bien, y si es demasiado grande, será incómodo y menos eficiente.
El ruido: si es para recámara o un lugar tranquilo, pregunta si el modelo es silencioso o tiene modo “sleep” o “quiet”.
- Sella el espacio
- Evita fugas de aire en puertas y ventanas.
- Usa cortinas o persianas si entra mucho sol.
- Mejor aislamiento = menos consumo.
- Configura bien el termostato
- No uses temperaturas extremas.
- Limpiar de vez en cuando los filtros del equipo Programa horarios según tu rutina.

Con solo saber qué espacio quieres climatizar, el tamaño aproximado y si te importa más el ahorro, el confort o el silencio, ya tienes todo lo básico para que te recomienden un sistema HVAC adecuado, aunque no seas experto.



